Brandwatcher
El manejo de quejas no puede depender de la diversidad de caracteres de los empleados. Una estandarización mínima debe ser procurada por la empresa, y esto sólo se logra con un sistema de manejo de quejas. Un sistema supone, además de concienciación, un guión para el manejo de quejas; facultar al empleado para resolver, llueve, truene o ventée; incentivos y penalizaciones, según se maneje la queja. Y, por muy molesto que nos resulte, debemos instar a los clientes, a través de mecanismos establecidos, a que nos señalen las fallas. Vamos a ayudar en esta tarea: posteen en este blog sus experiencias buenas y malas con las marcas, para resumirlas en una próxima entrega de Marketing Lateral. Premie y desahóguese, con testimonios documentados.